miércoles, 13 de febrero de 2013

Moral personal - 13 de febrero


MORAL PERSONAL

No quiero y no lo haré, cortar mi conciencia para <<estar a la última>> 

Lillian Hellman 

Uno de los secretos del proceso de adicción es que gradualmente perdemos contacto con nuestra moral personal y nos deterioramos lentamente como personas morales. Es fácil ver cómo la persona alcohólica o drogadicta está dispuesta cada vez más a mentir, engañar, robar, e incluso a matar o a herir a la persona a la que quiere, para conseguir su dosis. Pero las mujeres que hacemos demasiado no somos diferentes. También tenemos deslices morales. Retenemos información, mentimos, engañamos o rebajamos a los demás para seguir adelante. 
Estamos dispuestas a para por alto nuestras normas de conducta y nuestra moral para llegar hasta la cumbre, para <<estar a la última>>. Cuando pasamos por alto nuestra moral personal, hemos vendido nuestra alma y estamos perdiendo el <<yo que es realmente yo>>. 
Parte de nuestra recuperación consiste en reconocer que nuestra moral personal, es uno de nuestros activos más preciados, y que es demasiado importante para tratarla a la ligera.



Me valoro lo suficiente para darme cuenta de que mi moral personal es una baliza que hay que seguir. 

Anne Wilson Schaef, “Meditaciones para mujeres que hacen demasiado”, Ed. EDAF, Madrid

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