viernes, 8 de febrero de 2013

Meditaciones 7 de Febrero


Segundo Paso


Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros
mismos podría devolvernos el sano juicio

Para llevar a cabo este paso, sólo necesitamos estar abiertos a intentar algo nuevo.  Para la mayoría de nosotros, llegar a creer es un proceso gradual. 
No necesitamos creer en un concepto particular del Poder Superior para empezar.  Aprendemos de los demás lo que funciona y no funciona para ellos. 
A.S.A.A.




La meditación para las Mujeres que aman demasiado, Robin Norwood:


Cuando dejas de hacerte cargo de él y comienzas a hacerte cargo de ti misma, el hombre de tu vida se enfada, y te acusa de que ya no te preocupas más por él. Este enfado proviene del pánico que le genera el darse cuenta de que deberá hacerse responsable de su propia vida. En tanto pueda pelear contigo, hacerte promesas o tratar de imponerse sobre ti, su lucha esta puesta en el exterior, contigo, y no dentro de sí mismo, devuélvele su vida, y recupera la tuya.

Meditaciones para mujeres que hacen demasiado, Anne Wilson Schaef

Plazos fijos /Estrés


La tensión fue en aumento en mi casa, y mi trabajo se fue deteriorando a medida que me comprometía con plazos cada vez más ajustados.
Ellen Sue Stern


Uno de los mitos sobre las personas adictas al trabajo es que son muy productivas y de que hacen un buen trabajo. Los mitos nos confunden porque frecuentemente actuamos como si fueran verdad, aunque sabemos que no lo son.
En contra de la creencia popular, las personas que somos adictas al trabajo y a hacer las cosas deprisa no solemos ser muy productivas y, con frecuencia, hacemos trabajos mal hechos y sin creatividad. Los plazos demasiado ajustados que nos marcamos se vuelven más importantes que la calidad de nuestro trabajo.Entonces sufrimos, sufren nuestras familias y sufre nuestro trabajo.




Otro mito sobre la adicción al trabajo es que se trata sólo de estrés y de cansancio y que puede controlarse con técnicas de reducción del estrés. Toda persona alcohólica ha querido culpar a alguien de su estado y ha querido creer fervientemente que había una manera de controlarlo, frecuentemente, con resultados desastrosos. La adicción al trabajo es una enfermedad fatal y progresiva que gobierna nuestras vidas. Afortunadamente, una adicción es la única enfermedad progresiva y fatal de la que está garantizada la recuperación si hacemos lo que tenemos que hacer.


Tal vez es ya el momento de asistir a una reunión sobre los Doce pasos.


El lenguaje del adiós de Melody Beattie


Seamos dueños de nuestro poder


Necesitamos hacer una distinción entre la impotencia y la posesión de nuestro poder.
El primer paso en la recuperación es aceptar nuestra impotencia. Hay algunas cosas que no podemos hacer, no importa cuán duro o prolongadamente tratemos. Estas cosas incluyen hacer cambiar a otras personas, solucionarles sus problemas y controlar su conducta. A veces nos sentimos impotentes ante nosotros mismos, acerca de lo que sentimos o creemos, o a causa de los efectos que nos produce una persona o situación en particular.
Es importante someternos a la impotencia, pero lo es igualmente adueñarnos de nuestro poder. No estamos atrapados ni desamparados. A veces podremos sentir que lo estamos, pero no es así. Todos tenemos el poder y el derecho que Dios nos ha dado de cuidar de nosotros mismos bajo cualquier circunstancia y con cualquier persona. El justo medio del cuidado de sí mismo está entre los dos extremos que son controlar a los demás y permitirles a ellos que nos controlen.
Podemos caminar por ese justo medio de manera suave y asertiva, con la confianza de que es nuestro derecho y responsabilidad. Que me venga el poder para caminar por ese sendero.




Hoy recordaré que tengo que cuidar de mí mismo. Tengo alternativas y puedo ejercitar las opciones que elija sin sentimientos de culpa.


Meditación Diaria para Mujeres, libro: Cada día un nuevo comienzo.


Sin importar cuán parezca el escenario de nuestra vida, 
podemos hacerle frente y podemos salir adelante.
Muriel Rukeyser

Tal vez en algunos momentos de nuestra vida sintamos miedo, o incluso terror. Encontraremos situaciones que, al menos durante un tiempo, parecerán ser más de lo que podemos soportar. Pero las nubes se disiparán. Nunca se nos da más de los que podemos manejar, y cada día que pasa nos encontraremos más a gusto con nosotros mismas y con lo que la vida nos da. Terminaremos por aprender que todo pasa y nuestra confianza aumentará a medida que nuestro programa espiritual se fortalezca.
Los lazos que nos unen entre nosotras y que nos ligan al programa nos dan plenitud. Si reflexionamos acerca de quiénes somos y sobre lo lejos que hemos llegado, veremos que ahora podemos resolver con facilidad problemas que antes nos abrumaban. La alegría que compartimos es que todo problema ha dejado de ser demasiado grande para enfrentarlo. Y que no tenemos por qué encarar solas ninguna situación, a menos que rechacemos la ayuda de Dios.


Voy a dar gracias por mi crecimiento hacia la plenitud y por las oportunidades que encontraré el día de hoy, pues me armonizarán con el plan divino de mi vida.

Fuente: http://mujeresrelaciones.blogspot.mx/2013/02/meditaciones-7-de-febrero.html

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