viernes, 4 de enero de 2013

4 de enero


HUMOR

El tiempo cura todas las heridas.
JANE ACE

El humor es tan curativo... y también tan divertido. Descubrimos que el humor es uno de los primeros dones humanos que desaparecen cuando se instalan las enfermedades adictivas.
Perdemos la capacidad de reírnos de nosotras mismas y con los demás. Nos sentimos insultadas si alguien se burla de nosotras, y lo personalizamos todo, considerándolo como una desvalorización. Cuanto más progresa nuestra enfermedad, más nos parecemos a Scrooge1. Entonces, en vez de convertirnos en sanadoras, nos convertimos en talones2... sin alma.
El buen humor es muy barato. Es uno de los placeres de la vida que es relativamente gratuito. Estoy segura de que si lo intentamos con ahínco, podemos recordar una parte de nosotras que solía reír y ser juguetona.



El humor no muere, gracias a Dios, sino que simplemente se oculta bajo tierra a veces, y excava cavernas para nuestros «yos» serios se derrumben.


1 Personaje de Charles Dickens, en Christmas Carol, que representa al avariento típico. (N. del T.)
2 Juego de palabras de la autora con «healers» (sanador/a) y «heel» (talón). (N. del T.)

Anne Wilson Schaef, “Meditaciones para mujeres que hacen demasiado”, Ed. EDAF, Madrid.

No hay comentarios:

Publicar un comentario