miércoles, 30 de enero de 2013

29 de enero. Meditaciones para mujer.


Cicatrices 
Las marcas en arcilla seca desaparecen
Sólo cuando la arcilla se ablanda otra vez.
Las cicatrices del yo desaparecen
Sólo cuando uno se suaviza por dentro. 

Deng Ming-Dao

Primer Paso


“Admitimos que éramos impotentes ante nuestra adicción a las relaciones, que nuestra vida se había vuelto ingobernable”


Efectuar la admisión honesta que exige el Primer Paso quizás requiera un esfuerzo calculado de nuestra parte. Aunque admitimos nuestra adicción, puede que todavía nos preguntemos si este programa va a funcionar.
Adaptado de Funciona Cómo y Por qué de N .A. 

29 de Enero 
La meditación para las Mujeres que aman demasiado, Robin Norwood.



Gran parte de la locura y desesperación que experimentas proviene directamente del intento de manejar y controlar lo que no puedes: a él y a su vida. Piensa en todos los intentos que has llevado a cabo: los sermones interminables, las súplicas, las amenazas, los sobornos, incluso hasta la violencia. Y también recuerda cómo te sentiste después de cada intento fallido. Tu autoestima tropezó contra un nuevo escollo, y te volviste más ansiosa, más impotente, más dominada por la ira. La única manera de salir de esto es abandonar el intento, porque es casi imposible que él cambie bajo tus presiones. Aunque finalmente consigas oírle decir que tú eres la causa de que abandone ciertas conductas, más adelante descubrirás que también eres la causa de que las reanude.


29 de enero
Meditaciones para mujeres que hacen demasiado, Anne Wilson Schaef

Impotencia


Ante un obstáculo que es imposible de superar, la testarudez es algo estúpido.
Simone De Beauvoir


A algunas de nosotras no nos gusta oír esto, pero existen ciertas cosas en nuestras vidas sobre las que somos impotentes. De hecho, cuando llegamos a este punto, nos damos cuenta de que existen unas pocas cosas que no podemos controlar realmente.
Ciertamente, las zonas de nuestras vidas sobre las que somos realmente más impotentes son nuestros hábitos adictivos y compulsivos de trabajar, apresurarnos y estar siempre ocupadas. De hecho, ésta es una de las definiciones de la adicción. Una adicción es cualquier cosa que controla nuestras vidas, sobre la que no podemos hacer nada, y que hace que nuestra existencia sea ingobernable. Nuestra incapacidad para dejar de matarnos a nosotras mismas haciendo demasiado se ajusta ciertamente en esta categoría.


Saber cuándo abandonar puede ser mi mayor victoria


29 de Enero
Meditación Diaria para Mujeres, libro: Cada día un nuevo comienzo.

No lo puedo evitar” es lo que todas decimos cuando no deseamos esforzarnos.
Eva Lathbury

La conducta irresponsable nos resulta familiar, lo mismo que la pasividad. En el pasado, eludir toda responsabilidad nos salvó de ser culpadas. Pero hemos aprendido que también evitó que nos sintiéramos valiosas, que desarrolláramos todo nuestro potencial, que sintiésemos la emoción que produce el logro.



Nuestro miedo al fracaso nos ayudó a ser irresponsables. Quizás aún temamos al fracaso, pero el programa nos ofrece un antídoto. Si hemos vuelto nuestras vidas hacia nuestro poder superior, no podemos fallar. Se nos indicará la forma de proceder. Nuestras compañeras de viaje tienen mensajes para nosotras, mensajes que facilitarán nuestro camino.

He elegido la recuperación. He dicho “puedo evitarlo”
Hoy celebraré que estoy asumiendo la responsabilidad de mi vida.


29 de Enero
 El lenguaje del adiós de Melody Beattie

Asiste a las reuniones


Aún me sorprende, después de haber estado años en recuperación,
lo fácil que me resulta convencerme a mí mismo de no asistir a las reuniones. 
También me sigue sorprendiendo lo bien que me siento cuando sí voy .
Anónimo

No tenemos por qué quedarnos atascados en nuestra aflicción y malestar. Tenemos una alternativa inmediata que nos ayudará a sentirnos mejor: asistir a una reunión, a un grupo de apoyo de Doce Pasos.
¿Por qué resistirnos a lo que puede ayudarnos a sentirnos mejor?
¿Por qué quedarnos con nuestra obsesión o depresión cuando asistir a una reunión -aunque ésta sea una reunión adicional- nos ayudará a sentirnos mejor?
¿Acaso estamos demasiado ocupados?


Cada semana tiene 168 horas. Destinar una o dos horas a una reunión puede maximizar nuestro potencial para las otras 166. Si nos quedamos en nuestro “rollo codependiente”, fácilmente nos podemos pasar la mayoría de nuestras horas de vigilia obsesionados, quedándonos sentados sin hacer nada, echados en la cama sintiéndonos deprimidos, o satisfaciendo las necesidades de otra gente. No dedicar esas dos horas a asistir a una reunión puede hacer que desperdiciemos las otras horas que nos quedan.
¿Demasiado cansado?
No hay nada tan revigorizante como volver a tomar el paso. Asistir a una reunión puede lograr que lo retomemos.

Hoy me acordaré de asistir a las reuniones de ayuda.

Fuente: http://mujeresrelaciones.blogspot.mx/

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