martes, 17 de abril de 2012

Las claves de la vida

La clave para que vivas una vida larga y feliz es compartir, no poseer. Cambia las palabras que usas y modifica tu conducta. Al transformar la manera de hacer las cosas cambiará tu vida y restablecerás el equilibrio, para que te quede tiempo libre y te entregues a desarrollar la creatividad y talentos y explores el planeta, en vez de devorarla. Todo lo que le hagas al planeta te lo estás haciendo a ti mismo. Mira a tu alrededor… la devastación de los bosques y océanos de la Tierra te mostrarán las partes que estás destruyendo dentro de tu propio cuerpo.

Todos los desastres que están arrasando lo que encuentran a su paso en la actualidad, están apareciendo dentro de tu propio cuerpo físico y emocional. Te repito, explora el planeta, ella te está queriendo decir algo. Una vez que reconozcas la magia y la belleza de la naturaleza, ya no la podrás aborrecer ni destruir, sólo le amarás, y entenderás más allá de lo evidente que ella y tú son Uno mismo. Cualquier cosa que pretendas romper o echar abajo fuera de ti, lo estarás destruyendo adentro de ti. ¿Comprendes? Ama, no maldigas.

Vive en paz y armonía, ámate a ti mismo como a los otros y el cielo en la Tierra será tuyo. Vivir en paz sólo puede traerte más paz y riquezas más allá de tu imaginación. La paz es la respuesta a todos los males de la sociedad. El amor es la respuesta a todos los problemas de familia y de relación. La paz es la respuesta a tus aflicciones económicas. La coexistencia pacífica es el propósito de la vida y la razón por la cual estás en este bello planeta. Sin importar lo que ocurra en el mundo mantente calmado y centrado dentro de tu alma y siente la paz. Sólo a través de los sentimientos la paz puede emerger. Sosteniendo esa paz toca cada alma con la que entres en contacto; así diseminarás la armonía y alcanzarás el éxito al contrarrestar la maldad que hay en el planeta.



¿Qué es el éxito? Éste quizás tiene muy poco que ver con lo que te imaginas. No se debe a la sangre heredada; a la escuela donde estudiaste ni a los títulos que obtuviste. Tampoco se debe a las dimensiones de tu casa o de cuántos autos caben en tu estacionamiento. No se trata de si eres jefe o subordinado; o si eres miembro prominente de clubes sociales. No tiene que ver con el poder que ejerces, si eres un buen administrador, o si hablas bonito. No se debe a la ropa que usas, ni a los grabados que mandas bordar en tus trajes, o si después de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen tu estatus social. No se trata de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo; tampoco a la tecnología que empleas. El éxito se mide de acuerdo a cuánta gente te sonríe, a cuánta gente amas y cuántos admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu.

Se trata de si te recuerdan cuando te vas. Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón. Se trata de que en tus triunfos estén incluidos tus sueños. De si tus logros no hieren a tus semejantes. Es acerca de tu inclusión con otros, no de tu control sobre los demás. Es sobre si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste a la naturaleza y a los niños y te preocupaste de los ancianos. Es acerca de tu bondad, tu deseo de servir, tu capacidad de escuchar y tu valor sobre la conducta. No es acerca de cuántos te siguen, sino de cuántos realmente te aman. No es acerca de transmitir, sino cuántos te creen si eres feliz o finges estarlo. Se trata del equilibrio de la justicia que conduce al bien tener y al bien estar. Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más, no de tener más. ¡Eso sí que es éxito!

La confianza, por otro lado, no es algo corpóreo en el mundo material, sino que se trata, más bien, de confianza en lo que se llama luz etérica. La confianza viene de una fuerza que es incomparable, inigualable. La confianza se convierte en la conciencia de que ya no puedes discernir entre tu propia luz y la luz del creador. Comienza a considerar la confianza como el saber que hay un panorama más amplio de lo que se puede ver a través de los cinco sentidos.

Debes permitir que la confianza sea la fuerza que te oriente. Comprende que la confianza es el puente entre tu persona y lo que crees que es un ser superior desconectado. Ese puente elimina esa desconexión. Ese puente te mantiene intacto para que la confianza sea la fibra que te permita experimentar vivir en más mundos a la vez. Es la fibra que sostiene el enfoque de la realidad que te da la claridad de que estás a cargo de tu propia vida. Cruzando ese puente, con sólo saber que está allí, la confianza te puede llevar a reinos con los que sólo soñaste en el pasado.

Cuando encuentres la pasión del viaje en el que te hayas embarcado no necesitarás más ayuda. No necesitarás que nadie te dé órdenes. No necesitarás más que la pasión que tienes por realizarlo. Cuando tomes conciencia de que no necesitas a nadie más para apoyarte salvo tu propia luz interna o pasión, entonces comenzarás a entender que todo lo puedes lograr. Sin la luz central brillando dentro de ti, sin saber cada paso que debes tomar, entonces la pasión tropezará. Nadie cae del sendero cuando se está en la pasión; pero si estás excitado o celoso, entonces puedes desviarte del sendero; ¿y qué es el sendero?, es el lugar por donde avanzas, hacia la conquista del mayor de tus deseos.

Ese viaje que has tomado está guiado plenamente por el hermoso amor o la pasión que puedes emanar. Le pondrás toda tu pasión y la sostendrás. Entrar a un sendero sin pasión es encontrarse vagando sin rumbo tratando de lograr una meta. Para que consigas cierta meta será de acuerdo a la cantidad de pasión que pongas en ella; si tienes poca pasión, eso es lo que puedes esperar del resultado. Si tienes gran pasión, es lo que recibirás. La pasión es la medida con la que puedes ver el resultado.

El silencio significa: la capacidad de pensar sin cabeza, la capacidad de volar sin alas, la capacidad de caminar sin pies, la capacidad de observar sin perturbar, la capacidad de escuchar sin interrumpir, la capacidad de palpar sin crear incomodidad, la capacidad de disfrutar de una flor sin robarle su aroma, y sobre todo, la capacidad de entrar en ti y ver tu realidad. La verdad sólo se puede conocer en absoluto silencio. No sólo el silencio de afuera es necesario, también el silencio interior. Si al cerrar tus ojos, tu mente está en silencio, la puerta está abierta para conocer la realidad que te anima a vivir. Esa única realidad que llena tu alma de luz y claridad. Sin el silencio, tu alma no tiene claridad, no tiene luz.

El silencio es la atmósfera que el amor necesita para que tu alma brille. El silencio en un lado y el amor en el otro le dan alas a tu corazón. Esa belleza y esa armonía han sido perdidas debido a la ira, al orgullo etc., eso es lo que significa la falta de silencio. Todas las preguntas están listas para ser respondidas sin importar qué profundas sean. Simplemente entra en la paz del silencio, calma ese mar de deseos, ese mar de ilusiones vanas, deja que la calma te invada, deja que el silencio te posea, en ese momento lo viejo desaparece y lo nuevo nace en ti. Recuerda: el silencio es el vientre de donde “nacen” los sabios.

Si deseas adquirir sabiduría, vuelve a nacer en medio del silencio. Solo así encontrarás tu razón de ser, la razón por la cual has nacido. Siéntate cómodamente, observa a tu alrededor, no juzgues, detente en tu afán, observa de nuevo, comprende que tu vida es un tesoro, deja tus preocupaciones a un lado; no hay necesidad de llevar un equipaje pasado, ya tu corazón tiene lo que necesitas en este viaje maravilloso que es la vida; deja el temor y permite que el silencio te posea, sólo en esa inmensidad podrás escuchar la voz de Dios dentro de ti llamándote a vivir plenamente, llamando para darte a conocer todos los misterios del universo y no solamente eso, también esa voz quiere darte a conocer el secreto de la vida eterna…

Quiero que sepas que el dinero también es una energía, y es un importante camino para el autoconocimiento. La relación que lleves con él es capaz de revelar muchas de tus emociones y tus actitudes en todas las etapas de tu vida. La importancia del dinero tiene implicancias profundas. El dinero está presente en todos los momentos de nuestra vida, en la educación, en la salud, trabajo, e influye fuertemente en nuestras relaciones. La forma de lidiar con el dinero puede decir mucho sobre la forma de ser y los valores que dirigen la vida de cada quien. Quien tiene problemas financieros, ciertamente tiene dificultades afectivas, pues eso demuestra que el intercambio está descompensado.

Quien siembra, recoge el fruto. Debes comprender que si piensas en algo, infaliblemente harás aparecer en tu vida acontecimientos o condiciones correspondientes a aquello que pensaste. El Universo está repleto de substancias invisibles esperando en todo momento para concretar exactamente aquello que pienses. ¿Por qué tienes dificultades con el dinero? Quizás porque la cultura te inculcó la creencia de que el dinero es sucio; que contiene impurezas. Es importante que mantengas un flujo constante de dinero; de esta forma estarás reconociendo que genera bienes individuales y también colectivos, y puedes servir a todos. Ser rico significa tener algo para dar y beneficiar al prójimo. Quien tiene la función de bendecir al prójimo lo hace con amor, y cuando pones en práctica ese amor, se transforma en riqueza.

El ambiente es proyección de tu mente, frecuentemente existen personas que no consiguen tener dinero al que tienen derecho, esto sucede porque en la profundidad del subconsciente consideran que el dinero es pecaminoso. Es imposible que prosperes si llevas en tu mente la idea de que el dinero mancha y deshonra. La imagen de que el dinero es sucio viene del deseo íntimo de utilizarlo para fines egoístas; por eso conserva siempre el bello deseo de utilizarlo para el bien de muchas personas. Para que el dinero, la salud y toda prosperidad lleguen a tu vida, tienes que estar reconciliado con todas las cosas.

El secreto de una vida mejor es la respuesta a todo lo que ha sido, a todo lo que es, y a todo lo que será. La felicidad está al alcance de todos. Aquello que sientes es un reflejo perfecto de lo que está en proceso de volverse realidad, porque lo que piensas, lo que sientes y lo que manifiestas, siempre coincide. Tú vas creando tu propio mundo a medida que transcurre tu vida. Siempre da el primer paso en forma decidida y con fe, no necesitas ver todo el camino que te falta por recorrer porque te desanimarás, tan sólo debes dar el primer paso, recuerda, el primer paso…

Casi todos ofrecen gran parte de sus pensamientos en respuesta a aquello que observan, así que, todo lo que eres, es el resultado de aquello que has pensado. La imaginación lo es todo; es el pre-estreno de las atracciones de la vida. Dime, por favor, ¿te ha quedado claro que todo aquello que puedas concebir con tu bendita mente, lo puedes lograr o manifestar en la vida física? ¡Seguro que sí!

Practica las enseñanzas que he puesto a tu disposición y verás que más pronto que tarde tu vida cambiará… y como bien dice una de las canciones del “Tri”, que las piedras rodando se encuentran, seguro estoy un buen día podremos mirarnos directamente a los ojos para bendecirte desde lo más profundo de mi corazón. ¡Hasta pronto, amigo!


Martín Peña Q.
Enero 2007

Fuente: EL LIBRO DE BIOQUANTUM. Capítulo 20 Las claves de la vida
http://escueladebioquantum.com/

lunes, 2 de abril de 2012

La autoestima: aprender a quererse uno mismo


Nuestras creencias, son la parte fundamental de nuestra vida. Lo que creemos, se manifiesta; nuestros pensamientos son órdenes que serán obedecidas y las veremos reflejadas en nuestra vida como experiencias. Si piensas en miedo, en carencias, en desamor y fracaso, actuarás como un imán para ello, atrayéndolo de manera natural, instantánea, convirtiéndose en tu realidad inmediata.

Exactamente lo mismo pasa cuando pensamos en dinero, amor o éxito, éstos vendrán de manera fácil, casi sin buscarlos provocando milagros diarios en nuestra vida. Los pensamientos del presente, crean nuestro futuro. El pensamiento y las palabras van juntos, ambos contienen vibraciones energéticas que atraen lo que llaman, sucesos de la misma calidad de sus vibraciones.

Los pensamientos son sólo eso, y pueden cambiarse, nosotros tenemos el poder de hacerlo, es sólo una programación. Nosotros somos los únicos responsables de la vida que nos hemos construido, no podemos culpar al destino, a nuestros padres a la suerte o a Dios; si aceptamos nuestra responsabilidad, nos estaremos dando la oportunidad de elegir un cambio consciente, que no nos permita volver a nuestras creencias negativas y desde luego a nuestra vida llena de sacrificio y sufrimiento.

Si analizamos las afirmaciones anteriores, nos daremos cuenta que las podríamos resumir en una sola frase: Baja autoestima. Es el resultado de no valorarnos como personas, como trabajadores, como seres capaces de inspirar amor, admiración, etc. Es lo que nosotros creemos y es lo que estamos viviendo.

Nuestra vida actual, es reflejo de un pasado arraigado a nosotros. Las experiencias que vivimos, nos hicieron pensar que así era la vida. Lo que vimos en nuestro entorno, nuestra sociedad y los acontecimientos, fueron la influencia que nos dieron un patrón determinado de pensamientos.

Nuestros padres son la principal fuente de creación en nuestro patrón de creencias. Si tuvimos la suerte de vivir en un hogar lleno de amor, de unión y felicidad, ¡tenemos parte del camino ganado! y habrá poco que restaurar. Pero si pertenecemos a una familia agresiva, que nos repitió incontables veces "Eres un inútil" "Nadie se va a fijar en ti" "El éxito es para los ricos" "Los hombres no lloran" etc., entonces te darás cuenta, que una gran lista de estas ideas limitantes están construyendo tu realidad actual y que aparte tienes que luchar contra una gran dosis de resentimiento, culpa y rencor, no sólo hacia tu familia, sino también hacia ti mismo y hacia el mundo entero.

Nuestros padres hacen lo mejor que pueden, con las armas que tomaron en su experiencia con el pasado. Si a ellos no les enseñaron lo que es el amor, no pudieron aprenderlo y por consecuencia no te lo pudieron enseñar, en este caso, el amor encierra todo, y entre ello se encuentra el autoestima, una persona con falta de autoestima puede tener muchos matices al manifestarse, desde tener actitudes violentas (para obligar a la gente a la aceptación de sus ideas) como un carácter debilitado y temeroso de enfrentarse a la vida.

En este mundo no hay culpables, todos somos partícipes de un rol que desempeñamos por acuerdo mutuo entre Dios y nosotros. Esto se da desde otros planos.

Ahí es donde elegimos la vida que llevaremos aquí en la Tierra, desde la ciudad en la que naceremos, hasta nuestro color de piel, y desde luego, también hemos escogido a los padres que cuentan con los elementos que nosotros necesitamos como aprendizaje. De todo lo malo que hayamos podido absorber, podemos también descubrir que aprendimos cosas buenas.

Los pensamientos son sólo eso, y pueden cambiarse, podemos elegir entre ellos. ¿Cuántas veces te has negado a pensar que eres una persona exitosa?

¿Cuantas veces no has aceptado que puedes inspirar confianza y amor en los demás? En estos casos, tú estás eligiendo estos pensamientos, de la misma manera, puedes elegir, pensamientos contrarios que eleven tu autoestima. El amor hacia uno mismo es parte fundamental en este proceso de cambio y curación. El reconocimiento de nuestro propio poder y de todas nuestras capacidades es el camino para elegir la vida que merecemos vivir.

La vida que siempre hemos querido tener pero creemos que no es para nosotros, que no la merecemos.

En la mayoría de los casos, el problema que vemos manifestarse dentro de nuestra vida, no es el verdadero problema, resulta que solo se trata de la manifestación de lo que es el verdadero problema.

No importa el tipo de problema, puede ser que no tengamos suficiente dinero, que estemos enfermos, no tengamos amigos, no conseguimos un buen empleo... en fin. Cualquiera que sea el problema tiene un fondo, una raíz, que a final de cuentas es el mismo en todos los casos.

En base a lo anterior se comentan algunas recomendaciones para mejorar la autoestima de una forma sencilla y eficaz.


Apruébate a ti mismo, ámate a ti mismo, siéntete merecedor de todo lo bueno. La mayoría de las veces, la falta de amor a nosotros mismos le cierra la puerta a cualquier oportunidad que esté por venir. ¿Cuántas veces nos convertimos en comerciantes, vendemos el mejor producto o servicio pero sintiéndonos culpables por cobrarle a la gente? sentimos que le robamos. Esto es desear el dinero, pero creyendo que nuestro trabajo no vale lo suficiente. Es justo aprender a valorarnos a nosotros mismos.

Piensa en todas aquellas cosas que te hagan feliz, haz lo que verdaderamente disfrutes aunque sea una vez por semana. Haz ejercicio a tu propio ritmo. Nutre tu cuerpo y tu mente con los alimentos que tu organismo requiera.

Todo en la vida es aprendizaje, si ya has decidido dar el paso para el cambio, toma en cuenta que entrarás a una etapa de aprendizaje continuo, el reprogramar nuestros pensamientos no se logra de la noche a la mañana, pero tiene el mismo sistema de aprendizaje que cualquier otra cosa, si aprendemos a manejar, un nuevo programa de computadora, etc., todo lleva la misma mecánica, al principio seremos torpes, pero conforme vamos aprendiendo dominaremos el terreno.

Apóyate a ti mismo en todo lo que emprendas, por ejemplo, si hoy tienes que hacer una presentación de algún proyecto ante un grupo de personas, piensa que todo saldrá bien, deja a un lado el miedo.

Cuando termines la presentación, no te critiques a ti mismo con frases como "estuve fatal" "¡te equivocaste!" "Si hubiera dejado de temblar y mostrarme tan nervioso"... toda esta crítica solo servirá para que la próxima vez que tengas que enfrentarte a una nueva presentación ¡Te bloquee el miedo!. Sustituye esta crítica por apoyo, por ejemplo "Creo que puedo cambiar algunos puntos", "Vamos a adaptar esto y ajustar aquello", suena distinto ¿verdad?.

En este caso estarás afinando puntos que te llevarán a perfeccionar lo que estás haciendo, al no haber sentimiento de frustración estamos eliminando el miedo, porque la próxima vez, estaremos seguros de que nuestro proyecto lucirá mucho mejor con una presentación corregida.

Al principio nos será difícil empezar a entender las leyes del universo y sobre todo como estar acorde con ellas para que las cosas funcionen bien.

Esto también es un proceso, es como cuando utilizaste tu computadora por primera vez, al principio te costaba trabajo y "no entendías nada" conforme fuiste aprendiendo y entendiendo los programas las cosas funcionaron mejor, ahora seguramente ya dominarás algunos programas, puedes hacer tus trabajos fácil, digamos que de manera automática, y puedes solucionar problemas sobre la marcha sin ninguna dificultad. Es igual con las Leyes del Universo, en el momento en que empezamos a entender como funcionan, empezamos nosotros a funcionar mejor.

No creas en las limitaciones, no importa que lo que estés deseando parezca imposible, cuando las Leyes del Universo actúan sobre lo que tu deseas, siempre encuentran los caminos para hacértelo llegar, no olvides que tus ángeles siempre están contigo y tienen una mayor visión que nosotros para hacer que las cosas sucedan, solo tenemos que confiar en ellos, tener fe.

Para llevar a la práctica todas estas ideas en la vida diaria y que nuestra vida empiece a funcionar en todos los aspectos, vamos a partir de un principio: "Para cambiar al mundo necesito cambiar yo primero".

Ve por pasos ¿Qué es lo que tienes como prioridad para cambiar? Elige un aspecto de tu vida, pueden ser tus relaciones, tu trabajo, el dinero, en fin. Ya que tengas lista tu prioridad, busca que es lo que no te gusta y analiza si eso que no te gusta es solamente reflejo tuyo. Por ejemplo, si no te sientes a gusto en tu trabajo tal vez sea porque tienes un jefe demasiado intransigente ¿Tu eres así?.

Otro ejemplo, si no puedes hacer amigos a largo plazo, tal vez sea porque no confías en ellos, porque sientes que te critican a cada momento ¿Tu criticas a los demás?

Todo lo que nos sucede, nos llega por atracción, es decir, nuestra forma de ser y de pensar atrae personas y circunstancias que son compatibles con nosotros, hay un dicho que dice "Dios los cría y ellos se juntan", y es verdad. Atraemos lo que somos, lo que tenemos a nuestro alrededor es nuestro propio reflejo.

Entonces, si quieres que las circunstancias cambien, detente un momento y analiza que es lo que te falta aprender, sobre todo cuando vivimos sucesos semejantes, una y otra vez se repite la historia, por ejemplo, cuando pruebas una y otra vez un noviazgo (con distintas personas) y nunca concluye bien... algo falta por aprender.

Si queremos que nuestros amigos, nuestra familia o nuestros jefes cambien su actitud con nosotros, hay que analizar eso que no te gusta de ellos, seguro es una característica que tu tienes y no te has dado cuenta de ello. La única manera de que las personas cambien con nosotros es cambiando nosotros mismos. De otra manera tu puedes cambiar una y otra vez de amigos, una y otra vez de trabajo, y al final, solamente estarás trasladando los mismos problemas a otro lugar. En el momento en que corrijas tus actitudes, verás como todo se comporta de diferente manera.

El ser humano tiene una capacidad muy grande para ver los defectos de los demás, pero nunca ve los propios, lo maravilloso de esto, es que los defectos de los demás son los nuestros, eso que tanto nos molesta de la gente con la que convivimos es precisamente lo que también nosotros manifestamos y no nos damos cuenta, y es eso lo que tenemos que cambiar.

Por: Ing. Guillermo Landero Romero
Fuente: http://www.gestiopolis.com/